Arquitectura religiosa con aspecto defensivo

Forma parte de los cuatro primeros templos-fortaleza de Ibiza, siendo el mejor conservado de todos ellos.

La primera noticia documentada de la iglesia de Sant Jordi de ses Salines es de 1469, cuando seguramente aun se hallaba en construcción. Forma parte de los cuatro primeros templos-fortaleza de Ibiza, siendo el mejor conservado de todos ellos. Los otros son Santa Eulalia des Riu, Sant Antoni de Portmany y Sant Miquel de Balansat. En 1785, con la creación del Obispado de Eivissa, fue elevada a la categoría parroquial,Se levanta en el lugar donde antes del siglo XVI ya existía un torreón defensivo que disponía de una capilla ubicada en su espacio central para dar servicios religiosos a  los trabajadores de los estanques y de los salineros afincados en este "quartó" ('cuartón'). En el siglo XVII se le añadieron las capillas laterales y en el siglo XIX se reformó notablemente el interior. Del exterior, el aspecto más destacado son sus paredes ataludadas y las almenas que rodean la cubierta superior que le confieren un marcado carácter defensivo. La fachada, como es habitual, se presenta con grandes muros encalados y  abierta a un porche. El interior es de una sola nave dividida en tres tramos por dos arcos fajones y capillas laterales, del XVII, de las que una, de planta cuadrada, está cubierta de cúpula con linterna. 

Entre los bienes que se conservan hay que destacar la pila bautismal (1732), labrada en piedra viva por el escultor mallorquín Joan Coll, el zócalo de baldosa valenciana esmaltada y el retablo moderno del altar mayor que imita a otro barroco desaparecido en 1936, a consecuencia de la Guerra Civil española.

Dirección:
Avda. de Vicent Serra, 8
07817 Sant Josep de Sa Talaia

Web:
http://ibiza.travel/