La iglesia de los primeros cristianos de Menorca

La basílica paleocristiana de Son Bou es una de las mejores evidencias de la existencia de los primeros cristianos de las Baleares. Su emplazamiento y su razonable estado de conservación la convierten en uno de los yacimientos más importantes de la Menorca tardoantigua.

Se trata de una basílica de planta rectangular localizada casualmente en los años 50. Los expertos sitúan su construcción a finales del siglo V d.C., aunque su uso perduró hasta el siglo VI o VII d.C. Se orienta hacia sureste y está formada por tres naves delimitadas con hileras de pilares y un pórtico. La cabecera, tripartita, tiene ábside central. Es posible que contara con un piso superior, hoy desaparecido, cubierto por un tejado de tejas planas llamadas tégulas.

En las naves laterales y en el exterior de la iglesia, se localizaron tumbas excavadas en el suelo, delimitadas por losas planas. La pila bautismal, tallada en una gran piedra, tiene forma de trébol de cuatro hojas o cruz griega, y fue recolocada en el emplazamiento que ocupa actualmente después de las excavaciones. En el exterior, al lado del muro sur de la basílica, había una pequeña necrópolis de la que todavía pueden contemplarse algunas tumbas. La basílica fue destruida por un incendio en el siglo XVIII.