Parques, cuevas, excursiones en kayak y rincones únicos para ir con niños

Menorca es una isla para relajarse, descansar, disfrutar del mar... y para pasar unos días en familia. Pasito a pasito, este territorio de belleza natural inabarcable, ofrece rutas y lugares diseñados a medida de los más pequeños. En prácticamente cualquier época del año, podrás disfrutar con los tuyos de los parques infantiles en las plazas de los pueblos, de excursiones y picnics junto a lagunas y humedales e incluso de rocas que parecen figuras de dibujos animados.

Rutas por L’Albufera del Grau
Descubre el mayor parque natural de Menorca con unas jornadas de senderismo o kayak para toda la familia.
Hay mil formas de acercarse a la riqueza secreta que esconde el Parc Natural de l’Albufera del Grau y una de ellas es haciendo un recorrido en kayak por el litoral del parque, desde El Grau a La Torreta. Alquilar el equipo es muy fácil y económico y las rutas suelen ser guiadas.

L’Albufera del Grau es el gran pulmón verde de Menorca, el parque natural más grande de la isla y un plan perfecto para compartir con los niños. Se divide en dos humedales, el de L’Albufera del Grau y el del Prat de Morella, y ambos ofrecen un abanico espectacular de flora y fauna que solo se puede encontrar en este rincón mágico de la isla.

En total, existen tres rutas por tierra que ofrecen la posibilidad de conocer en familia hasta el último palmo de este punto clave de la isla, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. El primer itinerario del parque es el de La Gola, que incluye una parada en la playa; el segundo es el de Santa Madrona, el mejor para observar aves, y el tercero, el de Cala Llimpa, junto a la gran laguna central.

Además de entretenidas rutas terrestres en las que practicar senderismo y disfrutar de la ornitología, también se pueden hacer travesías por la costa en kayak, un medio de transporte cómodo y divertido para los niños, que permite ver el parque desde una perspectiva muy diferente.


El Toro y su leyenda
El Toro se encuentra en el punto más céntrico de Menorca y es, además, el pico más alto de la isla.
Subir hasta este magnífico mirador de Menorca, desde donde se pueden contemplar los campos y las rutinas tradicionales de los payeses, te llevará a descubrir con toda la familia uno de los lugares con más historia de la isla.

En el municipio de El Mercadal, muy cerca del pueblo, siguiendo carreteras y senderos, se encuentra El Toro, un auténtico monte de leyenda. Desde allí, se puede disfrutar de unas vistas únicas de la Menorca de interior. Es el pico más alto (358 m) que existe en todo el territorio y en él se guarda una de las historias más simbólicas de Menorca.

En este punto, según la leyenda, había antiguamente un toro que custodiba la cima de la montaña. El toro no dejaba a nadie que se acercara a esta zona hasta que, un día, se le apareció una virgen y el animal se rindió ante ella. Hoy en día, en lo más alto del monte, no se pueden ver toros, pero sí la huella de esta historia que parece de cuento de hadas: el santuario de la Verge del Toro.

Se trata de un templo religioso levantado en honor a la Virgen que conquistó al toro y que, desde entonces, es la patrona de la isla. La Virgen del Toro vigila el paso del tiempo y saluda a los visitantes desde su talla de madera en la zona central de la iglesia, abierta al público los 365 días del año.


La Roca de L´Indi: naturaleza creativa
Esta peculiar escultura que parece tallada en piedra es un punto de referencia imprescindible en el centro de Menorca.
Para disfrutar de este original capricho de la naturaleza, lo ideal es admirarlo desde lejos, desde los senderos y fincas cercanas, para poder ver con más detalle el perfil de la gran figura de indio americano que se muestra ante nuestros ojos.

Imagínate un indio americano, con su cabellera llena de plumas, cabalgando sobre lo alto de las montañas del interior de Menorca… Esta fantasía se hace realidad en el punto más céntrico de la isla, junto a El Toro, en El Mercadal, y lleva por nombre La Roca de L'Indi (La Peña del Indio).

Se trata de una roca muy especial que se ha convertido en un punto imprescindible en los álbumes de fotografías de todo el que visita Menorca: de forma natural, sin la intervención del hombre, en esta peña se ve perfectamente definida la cabeza de un indio americano.

Además de ser uno de los lugares que más sorprenden a los pequeños de la casa, La Roca de l'Indi está rodeada de frondosas zonas de vegetación boscosa, como la finca pública de L'Arangí, una de las mejor conservadas de la isla.


La Cova dels Coloms
La Cova dels Coloms es el resultado de la fuerza de las aguas del barranco de Binigaus.
La Cova dels Coloms forma parte de una de las excursiones más emocionantes que se pueden hacer en Menorca con niños: la que se dibuja siguiendo la línea del barranco de Binigaus, desde la zona centro de El Mercadal hasta la emblemática Platja de Sant Tomás.

Uno de los secretos mejor escondidos del interior de Menorca es la llamada Cova dels Coloms (cueva de las palomas), una de las cuevas más bonitas y antiguas de la isla.

La Cova dels Coloms destaca por su espectacular tamaño (300 metros de largo, 24 de ancho y 15 de alto) y, a medida que uno se adentra en esta joya natural milenaria, puede observar más de cerca la potencia y el efecto de las aguas subterráneas.

La cueva se puede visitar durante todo el año y lo más llamativo son las formaciones calizas que los siglos han ido dejando en los suelos, techos y paredes. Asimismo, solo pasear por ella y escuchar el eco que se desprende de su interior es un espectáculo mágico.


Cala En Porter, la cala de los niños
Esta playa es un auténtico centro de juegos, diversión y relax a orillas del Mediterráneo para toda la familia.
Protegida de los vientos típicos de Menorca y con un gran parque infantil junto a la arena, la playa de Cala en Porter es una de las más recomendadas para pasar un día entero con los más pequeños de la casa disfrutando del mar.

Cala en Porter es una de las playas más frecuentadas en verano y una de las que más y mejores servicios ofrece para disfrutar con los críos. A solo 17 minutos en coche de Mahón, es el arenal más indicado para improvisar una mañana de baño, picnic y juegos junto al mar. El lugar en el que relajarse tranquilo mientras los niños se divierten sin fin.

Nada más llegar, existe una amplia zona de aparcamiento desde la cual se puede bajar a la playa de forma cómoda, incluso cuando toca ir con todo el equipo: sillas de bebé, neveras, colchonetas, juegos, toallas, merienda… La playa es amplia, con socorrista, de poco oleaje y protegida de las corrientes marinas.

Una de las grandes ventajas de Cala en Porter para los que viajan en familia es que muy cerca de la orilla del mar, en la misma arena de la playa, ofrece un gran parque de juegos infantiles para niños de diversas edades.

Puntos del itinerario