Una fortaleza sanitaria, como puerta de entrada de los buques procedentes de África

En el siglo XIX se construyó el Lazareto de Maó en lo que hoy es la isla del mismo nombre. Esta fortaleza sanitaria para pasar la cuarentena, era el paso obligado de todo buque que, procedente de África, quisiera llegar a la península ibérica.

La construcción del Lazareto de Maó se inició en 1793 y finalizó en 1807. Los Lazaretos eran centros de obligada estancia para los buques sospechosos de transmitir enfermedades infecciosas, como la peste. Anteriormente, el puerto de Maó contaba con uno situado en la Illa Plana, pero con el paso de los años se demostró insuficiente para acoger a todas las tripulaciones que llegaban al puerto. Así, se decidió la construcción de uno nuevo que pudiera dar servicio a todos los buques procedentes del norte de África que quisieran arribar a la península ibérica o a los puertos de las Baleares. 

Finalmente, el nuevo lazareto se situó a la entrada del puerto de Maó, junto al fuerte Felipet. Es un recinto amurallado de unos 1240 m de longitud por 380 m de ancho. Los muros tienen una media de 1'30 m de grueso, por 7'45 m de altura. Originalmente había 4 puertas principales a conducían a tres patentes: Sospechosa, Sucia y Apestada, cada una delimitada por un muro, separado 13'05 m del muro de la muralla exterior. Originalmente estaba unido a la costa por un istmo natural, pero este fue demolido a principios de los años 20 del siglo pasado por intereses militares. 

Las tripulaciones debían pasar 40 días de cuarentena entre sus muros, hasta despejar cualquier duda de infección o que hubieran sanado los enfermos.

Dirección:
Illa de Llatzaret
07700 Maó

Web:
http://lazaretodemahon.es/