Formentera, una isla de postal

Te invitamos a vivir una experiencia única por los rincones más bonitos y originales de la menor de las islas

Día 1: La mejor playa del mundo

Vista de la playa de Illetes


Con más de 300 días de sol al año y con unas playas de finísima arena blanca que nada tienen que envidiar a las de Bahamas, Formentera es un capricho de la naturaleza ubicado a menos de 2 millas náutica de Ibiza, su hermana pitiüsa. Considerada uno de los destinos más bonitos de nuestro país, Formentera es como un retiro natural, es isla llena de postales únicas que te invitamos a descubrir en bici o en moto.

La playa de Illetes será la encargada de regalarte la primera postal de ensueño. Un paraje natural de gran belleza ubicado en la punta norte de Els Trucadors al que podrás llegar en bici o en moto desde cualquier punto de la isla. Así, tras disfrutar de un desayuno en tu hotel o en tu apartamento (elige la habitación, si puedes, con vistas al mar), comienza tu ruta rumbo a Les Illetes.

Aunque las distancias en la isla son cortas y la señalización marca perfectamente cada destino, lo cierto es que sabrás perfectamente cuándo te estás acercando a Illetes y es que estarás ante una auténtica postal de cuento formado por una playa de arena blanca y finísima bañada por unas aguas de un azul turquesa que solo se puede encontrar en una isla como Formentera. Una vez que contemples su belleza y su autenticidad podrás comprobar por qué está en el top 10 de las mejores playas del mundo.

Si bien el plan de deleitarte con toda una mañana de sol es más que idóneo en un paraje natural como este, te recomendamos que, tras unas horas de baños y de relax, te lances a conocer su cara más desconocida: la submarina. Punto destacado entre los amantes del buceo, apostar por una inmersión en sus aguas te acercará a un mundo extraordinario lleno de campos de posidonia oceánica y de especies marinas de colores.

Tras unas horas de buceo con botella toca volver a tierra firme y deleitarte con las delicias locales que ofrecen restaurantes como el Juan y Andrea, dos enamorados que, tras ser vigilantes oficiales de la isla de El Espalmador, decidieron abrir este centro gastronómico en el que el mar y sus productos tienen un papel predominante. ¿El extra del lugar? Su ubicación estratégica, ya que desde sus instalaciones tendrás una vista privilegiada de los islotes de Tramuntana, Forn y Conills.

Día 2: La magia de un paraíso desde el mar

Puesta de Sol Formentera

Pocas experiencias son tan gratificantes como la de ver la isla de Formentera desde el mar ya que, además de poder disfrutar de baños en aguas paradisíacas, tendrás frente a ti unas vistas únicas que son dignas de postal.  ¿Cuál será tu punto de partida en este segundo día de ruta por la menor de las islas pitiusas? El puerto de La Savina, un lugar en el que podrás alquilar tu velero (con o sin patrón) o una pequeña lancha. Eso sí, elijas lo que elijas, no dejes de llevar comida, fruta y bebidas ya que el plan es comer en alta mar.

Comienza esta mini singladura por aguas de Formentera poniendo rumbo suroeste para bordear la zona natural de Can Marroig (el lugar en el que queda ubicado el Centro de Interpretación del Parc Natural de Les Salines). En este tramo de poco más de dos kilómetros tendrás la oportunidad de ver de cerca la barrera litoral conocida como Estany del Peix. Una ensenada de poco más de tres kilómetros a la que tan solo se puede acceder a través de La Boca, un entrada natural de unos veinte metros que es única en Baleares.

Dejando Can Marroig a la izquierda y aprovechando la brisa de media mañana, continúa navegando marcando en tu localizador Cala Saona, cerca de la Punta del Bou, punto al que llegarás en menos de cuatro millas náuticas y tras disfrutar de una breve parada en el Caló d'en Trull, otro de esos lugares de postal. Una vez que te acercas a su costa, no solo podrás ver de cerca sus casetas de pescadores, sino que serás testigo del tono rojizo de su arena.

Llegarás al primer destino relevante de tu ruta en barco una vez que divises las aguas de Cala Saona. Considerada una de la calas más bonitas de Formentera, este rincón natural de poco más de ciento cuarenta metros es un lugar ideal para que disfrutes de un almuerzo en alta mar, si tienes especial cuidado en la zona que eliges para fondear.

La ruta continúa con el sol en su punto más alto y con una vista espectacular de los acantilados de Punta Rasa. ¿Tu destino final? Continuar por esta reserva marina hasta llegar al mítico faro de Cap de Barbaria, justo en el sur de Formentera. En este punto, además de poder deleitarte con la magnificencia de sus muros de roca, podrás disfrutar de sus fondos marinos con unas horas de snorkel.

Día 3: La Formentera de las puestas de sol 

Puesta de sol Formentera

Con más de dos mil horas de sol y con parajes naturales que son únicos en el mundo, Formentera es conocida por sus increíbles puestas de sol. Un fenómeno que en los meses de verano adquiere un nivel de belleza superior y del que serás partícipe en este tercer día de ruta por nuestra isla de postal. Eso sí, ten en cuenta que la ruta comenzará tarde (antes de que el sol se ponga) y que solo podrás elegir una localización de las tres que te planteamos para disfrutar del evento en todo su esplendor.

La primera opción que te proponemos es disfrutar de un día de paseos en Les Salines d'en Marroig y de baños en El Cavall d'en Borràs, una playa salvaje cercana al puerto de La Savina en la que no faltan dunas y espesos bosques de pino. En esta localización queda ubicado Beso Beach, uno de los chiringuitos más encantadores de la isla y todo un punto de encuentro para los cazadores de atardeceres. Disfrutar de la caída del astro rey al son de la música y con el sonido del mar de fondo es una experiencia altamente recomendable. ¿El broche de oro? Sin duda una cena por todo lo alto y buen vino de la isla.

Si quieres apostar por una localización más natural, te recomendamos otra opción igualmente encantadora y que tiene como destino final el faro de Cap de Barbaria. Famoso por ser una de las localizaciones destacadas en la película Lucía y el sexo, este faro regala unas puestas de sol que son simplemente impresionantes. Así que disfruta de un día completo por la zona sur de la isla para despedir la jornada en esta localización y disfrutar de una cena en Sant Francesc de Formentera, punto del que te separarán menos de siete kilómetros.

Otro de esos atardeceres recomendados en a la isla de Formentera es el que tiene lugar en la Playa de El Migjorn, una playa de más de cinco kilómetros que divide La Mola del faro de  Cap de Barbaria y que se llena de apasionados de los atardeceres cuando el sol comienza a desaparecer. Plantear una jornada completa en la zona de El Migjorn disfrutando de los baños y del sol, de la gastronomía local y de visitas a puntos como la Cova d'en Xeroni es ideal para poner punto y final con una puesta de sol en el mítico Blue Bar, un chiringuito de los años sesenta en el que el color predominante es el azul.

Día 4: Postales llenas de historia

Escars en Formentera

Más allá de sus playas, Formentera esconde auténticas postales interiores impregnadas de historia que toman forma en localidades como Sant Francesc de Formentera, la capital de la isla. Tras disfrutar de un buen desayuno casero en el centro de la localidad (el Café Matinal de la calle Arxiduc Lluís Salvador), comienza la visita por Sant Francesc prestando especial atención a los molinos harineros de La Miranda y de Tanca Vella, una capilla románica construida en el siglo XIV en honor a san Valero con poca ornamentación y mucha historia.

Continúa la ruta hasta llegar a Sant Ferran de les Roques, un pueblo de interior en el que disfrutar de la mejor gastronomía local en puntos de referencia como la Fonda Pepe. Con siglos de historia a sus espaldas, Sant Ferran guarda todavía parte de su pasado como núcleo del movimiento hippy en la isla. Una visita encantadora llena de rincones originales como Formentera Guitars (un templo musical por donde llegó a pasar Pink Floyd) y las Coves d'en Xeroni, famosas por dar cobijo a un lago con más de tres millones de años.
 
Tras pasar la tarde en la bonita playa de Els Pujols y disfrutar de algunas compras por sus puestecitos hippies, pon fin a este cuarto día por los rincones perdidos de Formentera acercándote a la zona de La Mola en la que cobra vida la intrigante Cova del Fum.

Ubicada en el corazón de unos acantilados que miran de frente a la isla de Ibiza, esta cueva, que recibe el nombre de la Catedral, no solo es conocida por haber sido habitada hace más de tres mil años por los primeros pobladores que llegaron a la isla, sino por ser un punto destacado en las batallas entre los normandos y los musulmanes que ocupaban el territorio insular.

Día 5: Les Salines, naturaleza en estado puro

Ses Salines Formentera

Una de las zonas más destacadas en la isla de Formentera es el Parc Natural de les Salines, un espacio natural protegido ubicado frente a la isla privada de El Espalmador y cuya importancia va más allá de su belleza paisajística.

Conocer la zona en kayak o en velero es una de las experiencias más bonitas y divertidas que se pueden vivir en un último día por la pequeña isla pitiusa.