Mallorca ha sido el plató de excepción de decenas de rodajes de películas y anuncios

La belleza de la Serra de Tramuntana, sus carreteras sinuosas, la arquitectura milenaria, las calas secretas, el encanto de sus pueblos y el carácter de sus gentes han conquistado a directores de todo el mundo para rodar en Mallorca con una ruta de escenarios que merece la pena revisar en persona. Actores de la talla de Tom Hanks, Halle Berry o Pierce Brosnan han grabado decenas de escenas en los paisajes de la isla y han quedado prendados de su belleza.

El Valle de Sóller
Este municipio, considerado el corazón de la Serra de Tramuntana, destaca por tener el mayor valle de naranjos de Mallorca.
Tanto el casco antiguo de Sóller, con su fascinante tranvía, como su dinámico puerto, son lugares que merece la pena disfrutar solo por la belleza de sus paisajes, marcados por la vegetación típicamente mediterránea y el cultivo de los cítricos.

Marcados por la vegetación típicamente mediterránea y el arraigado cultivo de cítricos, el valle de Sóller es un mundo de magia que parece inventado por una mente prodigiosa. Ubicado entre Deià y Fornalutx, está rodeado de rincones naturales únicos, como el Puig Major y el barranco de Biniaraix.

Sus tierras son el corazón de la Serra de Tramuntana. Basta subir a sus miradores, pasear por los bosques de pinos y naranjos que rodean el pueblo y bajar a las orillas del puerto para contemplar como en ningún otro lugar las montañas de Mallorca.

En el centro del pueblo de Sóller encontrarás una hermosa plaza con una iglesia, varios museos y edificios nobles, mercados y sus pequeñas casas de siempre diseminadas en calles estrechísimas. Al fondo, fincas de naranjos con cuyos frutos se preparan las mejores mermeladas de la isla.


Deià, símbolo del Mediterráneo
Este pueblo, que crece alrededor del monte Teix, se ha convertido en metáfora del estilo de vida mediterráneo.
Rutas en motocicleta por las carreteras de la Serra de Tramuntana, un baño entre las rocas, una comida en familia en una casa típica mirando al mar, sus callejuelas, sus gentes y las risas al atardecer dan forma a este rincón inolvidable que grita Mediterráneo.

Ser el protagonista de uno de los anuncios más emblemáticos del verano en España es tan sencillo como acercarse a Deià. El pueblo es la viva imagen del Mediterráneo que todos tenemos en mente: una cala escondida entre acantilados, casas y bancales de piedra que dibujan terrazas abiertas al mar, jóvenes que se zambullen en aguas cristalinas, pan con tomate y un brindis al caer el sol.

Deià es puro sentimiento mediterráneo. Es una forma de vida que durante el invierno se queda en espera, cobijada en la calma de la montaña, y que en verano despunta como centro neurálgico del ambiente más selecto de Mallorca. Es el escenario perfecto para una cena romántica y un destino lleno de posibilidades para disfrutar durante un viaje de amigos.

Ubicado entre Banyalbufar, Valldemossa y Sóller, Deià destaca por la montaña central que corona el pueblo, el Teix, por sus restaurantes gourmets y su paisaje natural, que desciende hasta el mar por una sinuosa carretera entre torrentes y fincas particulares.


Los talayotes de Vilafranca
Este pueblo del interior de Mallorca cuenta con catorce yacimientos y es la viva estampa de la vida payesa tradicional.
Situada en el corazón central de Mallorca, Vilafranca de Bonany es una de esas localidades que nos permite viajar atrás en el tiempo. Un lugar donde las cosas se hacen con el cariño y la paciencia de antaño y donde sus imponentes caseríos (possessions) marcan el paisaje y las rutinas diarias.

Hay un lugar en Mallorca en el que podrás escapar de las prisas del paso del tiempo. Un rincón lleno de encanto y tradición en el que lo importante son las pequeñas cosas y la vida se vive con la calma del que no entiende de agobios ni estrés. Se llama Vilafranca de Bonany y es el símbolo del rural mallorquín. El punto de encuentro con la esencia de la Mallorca de siglos pasados.

En este pueblo del Pla de Mallorca, ubicado entre las localidades de Felanitx, Porreres, Petra, Manacor y Sant Joan, se puede disfrutar del ambiente de las plazas, caminar sin preocupaciones por sus callejuelas y visitar algunos de los yacimientos talayóticos más importantes de Mallorca.

Entre los yacimientos más interesantes de Vilafranca destacan los restos arqueológicos de La Moleta, el talayote de Castellot Vell y el talayote de Son Pou Vell. Además, en el pueblo se puede disfrutar de una gastronomía exquisita y también probar sus famosos melones, cultivados en sus fincas.


Las murallas de Palma

La zona de Dalt Murada, Les Voltes, la Catedral y el casco antiguo parecen sacados de una película de corsarios.
Cerca de El Moll Vell se encuentra esta emblemática zona de Palma que saluda al visitante que llega por mar, como sucedía antiguamente. Hoy en día, de las murallas originales de Palma solo se conserva una parte y la más importante está justo junto a La Seu.

Pocas ciudades en el mundo cuentan con una fachada marítima como la que ocupan las murallas de Palma, justo en las zonas del Parc de la Mar, Dalt Murada y la Catedral de Mallorca (La Seu). Pocas pueden presumir de un elemento de defensa histórico tan bien conservado y por el que se puede pasear cualquier día del año y disfrutar del sol con el mar como testigo permanente.

Construidas y reformadas en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos, las murallas que se pueden visitar ahora son solo una pequeña parte de la gran muralla que rodeaba Palma. Su base es romana pero los historiadores apuntan a que fueron terminadas por los árabes alrededor de 1115.

Un dato curioso es que, donde ahora está el paseo marítimo, la carretera y el parque, todo eso era mar. La belleza de todo este conjunto histórico, sumada a la versatilidad de espacios nuevos como Ses Voltes y el parque, son el mejor mirador de la bahía de Palma.


Camp de Mar, la mejor medicina

Naturaleza y mar configuran un destino incomparable para reconciliarse con la vida, como se puede ver en la película inglesa Mejor otro día, rodada aquí.
La costa de Camp de Mar es un referente de las escapadas de relax a Mallorca, las excursiones de senderismo a orillas del Mediterráneo y las puestas de sol. Una zona natural, con todo tipo de servicios turísticos y a escasa distancia del exclusivo y selecto Port d’Andratx.

Camp de Mar es una de las zonas de costa de Mallorca más vitalistas y tranquilas. Un lugar para huir del mundo que te rodea, donde reflexionar sobre tu vida, sobre tus retos, tu pasado y tu futuro. El rincón perdido del Mediterráneo al que escapar con tu grupo de amigos en tus horas más bajas, dispuesto a dejar a un lado el estrés vital y disfrutar de cada experiencia.

Camp de Mar se encuentra al oeste de Calvià, en el municipio de Andratx, ofrece una hermosa playa y es uno de los mejores ejemplos de la profesionalidad del servicio hotelero de la isla, con todo tipo de servicios orientados al descanso, el relax y el disfrute junto al Mediterráneo.

En Camp de Mar debes probar la gastronomía, recorrer sus diferentes paisajes, bañarte en sus calas, descansar bajo el sol y dejarte llevar por todas las posibilidades de ocio, aventura y entretenimiento propias del litoral oeste de Mallorca.

Puntos del itinerario