El rito convertido en danza, el Ball dels Cossiers

Algaida y Montuïri destacan entre los pueblos mallorquines donde se conserva este baile ancestral

Tres son los principales protagonistas del Ball dels Cossiers: la Dama, el Demonio y los propios Cossiers. Éstos serán los encargados de proteger a la Dama del Mal, encarnada en la figura del Demonio. A pesar de que sobresalen los Cossiers de Algaida y Montuïri, la danza también se interpreta en municipios como Manacor, Alaró, Inca o Pollença.

La Danza parece que originalmente era uno de los muchos entremeses (pequeñas representaciones versificadas o cantadas) que se representaban durante la procesión del Corpus a finales de la edad media, a pesar de que está documentada por primera vez en Mallorca el 1554.

A pesar de las similitudes en la estructura, tanto el número de personajes, que pueden ser interpretados indistintamente por hombres o mujeres, así como la música que acompaña a cada una de las danzas, presentan pequeñas variaciones en función del municipio en el que es interpretado. 

Los protagonistas son siempre la Dama, según el municipio, que simboliza el Bien, y los Cossiers. Vestidos con faldas de todos los colores y sombrero de paja, estos últimos bailan con unos pañuelos en la mano y les sigue, en algunas poblaciones, la figura del Demonio, personaje con cuernos que viste de negro y evoca el Mal. La danza se lleva a cabo formando un círculo alrededor de la Dama, la cual es tentada por el Demonio mientras los Cossiers la intentan proteger. Al final, siempre triunfa el Bien por encima del Mal.

De entre todos los Balls que perduran en Mallorca es imprescindible destacar los de Algaida, cuyas actuaciones tienen lugar durante los días 24 y 25 de julio, y Montuïri. Los Cossiers de Montuïri danzan en la Plaça Major durante las fiestas patronales de Sant Bartomeu (24 y 25 de agosto); no obstante, hacen una actuación extraordinaria como preludio de las mismas el día 15 de agosto