El rito convertido en danza, el Ball dels Cossiers

Algaida y Montuïri destacan entre los pueblos mallorquines donde se conserva este baile ancestral

Tres son los principales protagonistas del Ball dels Cossiers: la Dama, el Demonio y los propios Cossiers. Éstos serán los encargados de proteger a la Dama del Mal, encarnada en la figura del Demonio. A pesar de que sobresalen los Cossiers de Algaida y Montuïri, la danza también se interpreta en municipios como Manacor, Alaró, Inca o Pollença.

De origen incierto, se trata de unas danzas que se cree que podrían estar vinculadas con los rituales paganos de culto a los espíritus de la naturaleza. A pesar de ello, algunos estudiosos han planteado la posibilidad que este baile tenga sus orígenes en el siglo XIII con la llegada a la isla de los primeros pobladores catalanes después de la conquista del rey Jaime I.

A pesar de las similitudes en la estructura, tanto el número de personajes como la música que acompaña a cada una de las danzas presentan pequeñas variaciones en función del municipio en el que es interpretado. Los protagonistas son siempre la Dama, representada comúnmente por un hombre o una mujer, según el municipio, que simboliza el Bien, y los Cossiers

Los Cossiers son tres parejas de hombres y una dama, vestidos de blanco, con una falda de color vivo y una faja de la que cuelgan cintas y trocitos de espejo. En cada mano llevan un pañuelo y un ramillete de albahaca, que utilizan para sus danzas. Les acompaña el demonio (dimoni), que por todos los medios intenta sabotear la ceremonia, y constituye el elemento humorístico de la celebración. La dama es el contrapunto del demonio, ya que representa el bien, y dirige los movimientos de los Cossiers. El ball de cossiers se acompaña con melodías interpretadas por instrumentos tradicionales: flabiols, xeremies y tamborinos.

De entre todos los Balls que perduran en Mallorca es imprescindible destacar los de Algaida, cuyas actuaciones tienen lugar durante los días 24 y 25 de julio, y Montuïri. Los Cossiers de Montuïri danzan en la Plaça Major durante las fiestas patronales de Sant Bartomeu (24 y 25 de agosto); no obstante, hacen una actuación extraordinaria como preludio de las mismas el día 15 de agosto