Producto de la tierra Ametlla de Mallorca

La reina del recetario mallorquín tradicional

Con el sello de Indicación Geográfica Protegida, que certifica la calidad de este fruto, las almendras de Mallorca son un ingrediente recurrente en platos y dulces típicos de la isla. Imposible no recorrer el interior de la isla sin serpentear campos de almendros, que en época de floración son todo un espectáculo visual.

La almendra es uno de los productos estrella de Mallorca. La encontramos en platos como la sopa de almendras tostadas o los escaldums (guiso típico de pollo). Pero es quizás en los postres donde se introduce con mayor creatividad y maestría. Algunos ejemplos son el gató (un bizcocho de masa densa con almendra molida), los dulces navideños mallorquines (como el tambor d'ametlla, los amargos o la coca de almendras), los helados y granizados...

Otra receta tradicional es la leche de almendra, una bebida centenaria que, desde el siglo XVII, se elaboraba con paciencia monástica en el convento de frailes mínimos de Santa Maria del Camí, y que ahora es la protagonista de una familiar feria que se celebra en Marratxí. Fuera del ámbito gastronómico, la almendra también ha encontrado otros usos, como en la cosmética más natural.

Aunque el cultivo del almendro en Mallorca ya existía en la época romana, fue sobre todo a partir de finales del siglo XIX cuando se expandió. El motivo, la devastadora plaga de filoxera que llegó a la isla en 1891, y que obligó a muchos viticultores a abandonar las vides para dedicarse a la almendra.

Desde entonces, los campos de almendros conforman la imagen habitual del interior de la isla durante el invierno. Los meses de enero y febrero, época de floración de los almendros, los campos mallorquines se cubren de un manto blanco con algunas pinceladas rosadas, ofreciendo una estampa de una belleza sin igual.