• Menorca de un bocado

    Vino, quesos deliciosos, Gin Xoriguer y, cómo no, la mejor caldereta de langosta del mundo. Menorca es todo esto y mucho más

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Vino, quesos deliciosos, Gin Xoriguer y, cómo no, la mejor caldereta de langosta del mundo. Menorca es todo esto y mucho más

¡Degusta la gastronomía de Menorca! Caldereta de langosta, el queso de mahón y más en una ruta de 3 días por los mejores puntos gastronómicos de la isla.

Día 1: Mahón, la base de los sabores menorquines

Hierbas Mercado Clauste del CarmeGin Xoriguer

A diferencia de los destinos que son simplemente eso, destinos, Menorca es un punto destacado del mar Mediterráneo en el que historia, naturaleza y gastronomía conviven en total armonía. Referencia mundial en lo que a sabores locales se refiere, visitar Menorca para dar con esos sabores auténticos y exquisitos es, no solo un acierto, sino también un placer para los sentidos.

Infórmate aquí para ver qué ver y qué hacer en Menorca.

Con una duración de tres días, nuestro plan gastronómico se inicia —como no podía ser de otro modo— en la capital menorquina. Conquistado por diversos pueblos y civilizaciones, Mahón es un territorio rico en sabores que, más allá de sus dominios, ha dado identidad, industria y sentido a muchos otros puntos de la geografía menorquina.  

Tras una primera toma de contacto con la isla disfrutando, por qué no, de un desayuno con vistas al impresionante puerto natural de Mahón, comenzaremos esta ruta del sabor por Menorca visitando el Mercado del Claustro del Carmen. Un mercado construido por la orden de las Carmelitas en el siglo XVIII, que quedó reconvertido en mercado en el año 1884. Además de un ambiente local encantador, en él se pueden encontrar desde el tradicional licor de rosas de Menorca a las marcas más destacadas de queso mahonés, sin olvidar los vinos más ricos de la tierra (como por ejemplo, el vino de Malvasía). 

La ubicación estratégica del claustro del Carmen es perfecta para disfrutar de las bondades culturales de Mahón en las horas que separan el desayuno de la comida. Entre los puntos culturales imprescindibles que bien merecen una visita, destacan la plaza del Carmen, el Ayuntamiento, la iglesia de Santa María y el bonito puente de Sant Roc. Un paseo por el centro al que podemos poner fin con un homenaje culinario en algunos de los restaurantes de la zona centro de Mahón. ¿El menú?, algún plato típico de pescado. 

Ninguna ruta por Mahón debería concluir sin una visita a las destilerías de Gin Xoriguer, ubicadas en el mismo puerto de la ciudad y abiertas al público de lunes a sábado. Con una mezcla maestra y tradicional en la que mucho tienen que decir las bayas de enebro mezcladas con el vino de uva de la tierra, el Gin Xoriguer comenzó a comercializarse en el siglo XVIII, en plena dominación británica. 

Su tonalidad cien por cien original y su sabor cítrico característicos hacen que catarlo y disfrutarlo estén entre los must de cualquier visita a Menorca. ¿El broche perfecto para una noche menorquina?, cenar en una terraza del puerto y despedir el día con una copa balón de Gin Xoriguer bien frío.

Dónde comer.

Día 2: Un día de vinos y quesos por el corazón de Menorca

Queso MahonésVinos Malvasía

Aunque son diversas las variedades de quesos que toman forma a lo largo y ancho de nuestra geografía, lo cierto es que el queso mahonés es capaz de marcar la diferencia en calidad y sabor pese a proceder de una industria mucho menor que la de otros lugares de España. Con un sabor único que casa a la perfección con los caldos más destacados de Menorca, el queso mahonés será nuestro guía en este segundo día de ruta por la geografía menorquina. ¿Nuestro punto de destino?, El Mercadal.

Con una sonrisa de oreja a oreja después de un primer día encantador por Mahón y tras disfrutar de un desayuno a base de café y carquiñoles recién hechos en la plaza del Carmen, dejaremos el sur de la isla para adentrarnos en el corazón de Menorca y tomar como primera parada el pueblo de Alaior. 

Ubicado a menos de diez kilómetros de distancia de la capital, Alaior, conocido por sus tradicionales jaleos de caballos, es uno de los templos del queso mahonés. Y es que, de las veintisiete variedades de queso con denominación de origen Menorca, Alaior da cobijo nada menos que a seis. De ellas, tres marcas se encuentran entre las más populares. Estas son Coinga, La Payesa y Torralba. 

Además de poder conocer de cerca las queserías y el proceso de elaboración del producto estrella de la isla, la visita es ideal para comprar al mejor precio las más exquisitas variedades de queso: tierno, semicurado y curado, el más auténtico. Eso sí, si bien muchas de ellas organizan visitas de forma habitual, otras tantas requieren reserva previa por teléfono. 

Tras disfrutar de esta experiencia gastronómica local con cata de quesos incluida, seguiremos la ruta hacia el norte para llegar a El Mercadal (ubicado a unos diecisiete kilómetros de Mahón). Considerado uno de los pueblos más auténticos de Menorca, El Mercadal es tierra de quesos y templo de vinos. Un lugar que mira de frente al Mediterráneo menorquín y a la belleza de la sierra insular, esa que tienen como rey de reyes al popular monte de El Toro.  

Disfrutar de la visita de El Mercadal pasa por conocer su historia, sus jaleos (típicos en la gran mayoría de pueblos de la isla), su tradición y, cómo no, su gastronomía y su industria vitivinícola, los puntos fuertes de esta bonita localidad que luce radiante con sus casitas blancas y sus muchos molinos tradicionales. 

Aunque son varias las marcas de queso que quedan localizadas en este punto de Menorca, nos centraremos en la visita a la quesería S'Arangí. Con cinco variedades de queso (viejo, cremoso, fresco, curado y semicurado), esta marca es conocida por su solera y por ser fiel a los métodos tradicionales de elaboración. Todo ello, unido al exquisito sabor de sus quesos, hará que la visita y la cata sean más que recomendables. 

Pero como decimos, El Mercadal también es tierra de vinos. Y es que, además de estar considerada una zona de referencia en el entramado de la industria vitivinícola de Menorca, esta localidad del centro de la isla puede enorgullecerse de haber visto nacer el primer vino con denominación de origen Vi de la Terra Illa de Menorca. Un caldo que se elabora en las llamadas Bodegas Menorquinas. 

Ubicadas a unos cuatro kilómetros al norte de nuestro destino, Bodegas Menorquinas y la visita a la finca de L'Estància Alta serán nuestras últimas paradas en este segundo día de viaje gastronómico por Menorca. Además de visitar los viñedos y de conocer con detalle el proceso de elaboración del vino, la ruta ofrece una cata a los vinos más destacados de la marca.

Las bodegas de Menorca.

Día 3: Fornells, gastronomía y tradición marinera

Port de FornellsCaldereta

Dicen los expertos cocineros que pocas recetas saben tan bien y son tan exquisitas como la caldereta de langosta que se hace en Menorca. Con un proceso cien por cien tradicional y con una materia prima que es única en el mundo, la caldereta es algo más que un plato estrella, es sabor, es estilo de vida y es autenticidad. ¿Dónde disfrutar al máximo de toda su esencia? En Fornells, al norte de Menorca. 

Hablar de Fornells es hacer alusión al que es, sin duda, uno de los pueblos más auténticos, bonitos y tranquilos de toda la zona norte de Menorca. Con una identidad propia que deriva de su cercanía al mar, de su silencio y del respeto a sus tradiciones, Fornells es uno de esos lugares en los que impregnarse de todo lo bueno de la isla balear, de su filosofía, de su esencia...  

Así, y tras cubrir los poco menos de siete kilómetros que separan El Mercadal de Fornells, nos encontraremos en un lugar por el que pasear es toda una experiencia. Aunque lo habitual es comenzar por su paseo marítimo y por la zona de amarres, nuestra recomendación es adentrarse en sus calles para conocer de cerca su artesanía local y su carácter. 

Además de poder encontrar mil y un modelos de abarcas menorquinas de colores, en sus calles (muchas de ellas de albero) encontraréis desde vestidos y camisas elaboradas con telas naturales de la tierra hasta los tradicionales recuerdos del día de san Juan, el día grande en la localidad. 

Más allá de inmortalizar las bonitas panorámicas costeras que regala el destino y de pasear por sus calles llenas de casitas blancas y de guirnaldas de colores, lo cierto es que no se puede concebir un viaje a Fornells sin una comida a base de caldereta de langosta, el plato más rico de toda la geografía menorquina. ¿Dónde disfrutarlo como nunca? En alguno de los restaurantes que se dan cita en su marina. Sa Mitja Lluna y Ca Na Marga están entre los más destacados por su historia y su tradición.




Puntos de interés

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