Producto de la tierra Herbes de Mallorca

Los aromas del campo mallorquín en una botella

Este licor se elabora a partir del anís, al que se le añaden hasta treinta tipos de hierbas diferentes. Elaborado y embotellado en Mallorca, tuvo un origen medicinal que ahora se ha tornado en un placer para el paladar, convirtiéndose en el colofón perfecto después de una deliciosa comida.

De intenso color verde, las hierbas de Mallorca atesoran centenares de años y su elaboración es motivo de reunión en las familias de la isla. La receta de este licor puede variar, pero lo que no cambia es su base. A partir de una bebida espirituosa anisada, se añaden alcohol etílico, agua y hierbas aromáticas características de Mallorca como hinojo, hojas y flor de naranjo, piel de naranja, piel de limón, hojas de limonero, manzanilla, eucalipto, hierbaluisa, melisa, hierbabuena, hojas de nisperero, romero, nueces verdes, granos de café, malva arbórea... Hasta treinta tipos diferentes de hierbas puede llevar este licor, cuya receta varía según el toque maestro de cada uno.

Su origen era medicinal: los boticarios del siglo XVI elaboraban esta receta para combatir enfermedades. En los monasterios se producían destilados con propósitos curativos, gracias a las propiedades digestivas de este licor. En Mallorca era tal la importancia de la fabricación del licor que en el siglo XVIII se habían contabilizado 177 alambiques, con 780.000 litros producidos, de los que más de la mitad se quedaba en la isla.

Este licor, que cuenta con el sello de Indicación Geográfica Protegida, se elabora y embotella solamente en la isla. Se elaboran tres tipologías en función del azúcar y el alcohol que porten: dulces, mezcladas o secas. Las hierbas dulces se elaboran con anís más azucarado, mientras que las secas suelen llevar más alcohol. En cuanto a su degustación, pueden tomarse del tiempo o acompañadas de hielo. De cualquiera de las maneras, este licor mallorquín es la guinda de una buena comida.