Paraíso natural imprescindible

Estanques milenarios, biodiversidad, playas de aguas cristalinas y un fondo marino excepcional conforman los principales atractivos del Parque Natural de Ses Salines de Ibiza y Formentera.

Entre las dos islas Pitiusas, Ibiza y Formentera, desde el sur de Ibiza hasta el norte de Formentera, incluyendo el brazo de mar que las separa, más de 2.752 hectáreas terrestres y 14.028 hectáreas marinas, se encuentra el Parque Natural de Ses Salines y sus reservas marinas y terrestres.

Accesible desde ambas islas, en Ibiza se encuentran los antiquísimos estanques de las salinas y playas tan hermosas como la de Ses Salines, Es Cavallet o Es Codolar. En el lado de Formentera descansan joyas como s’Estany Pudent, s’Estany des Peix, Ses Salines y playas espectaculares como la de Punta Prima o S’Espalmador.

Las aguas que bañan este parque natural son tan puras y cristalinas, que la práctica del buceo se convierte en un verdadero privilegio. Ello se debe a las inmensas praderas de Posidonia oceanica que cubren su fondo marino, de gran valor ecológico y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta planta exclusiva de nuestro mar, limpia y oxigena las aguas, manteniendo además la dinámica natural del sistema de dunas.

Ses Salines guardan también un tesoro para los birdwatchers, pues en ellas unas 210 especies de aves descansan y anidan en sus migraciones. Flamencos, zampullines cuellinegros, o cigüeñuelas…

El parque puede recorrerse por cualquiera de los cuatro itinerarios habilitados, que a pie o en bicicleta, regalan panorámicas increíbles. Para conocer más acerca de los valores del parque, una visita al centro de interpretación de Can Marroig o de Sant Francesc de s’Estany son opciones muy recomendables, más si viajas con niños.